HABLANDO DE CAMBIO: LA LEYENDA DEL ASADO

HABLANDO DE CAMBIO: LA LEYENDA DEL ASADO

En los últimos años hablar de gestión del cambio se ha convertido en una asignatura obligatoria. Qué decir de la innovación en temas de tecnología y gestión. Sin embargo, nos seguimos encontrando con posturas personales y prácticas organizacionales tradicionales y “respetuosas” del status quo, donde pocos se cuestionan la manera de hacer las cosas.

Hace tiempo me contaron una historia muy interesante que creo oportuno compartir:

Andre fue invitado a un almuerzo en casa de un gran amigo y probó uno de los mejores asados que hasta ahora había comido. Después de degustarlo a placer, preguntó la receta. Su amigo la compartió, incluyendo los secretos de familia:

  • Y no se te olvides cortarle los extremos al asado antes de cocinarlo. 

Ante tal particularidad, surgió la duda

  • ¿y para que cortarlo así?
  • No lo sé. Pero entiendo que es clave en la preparación. Mi madre me lo enseñó así. Es una tradición de familia. Todos lo hacemos de esa manera. No te pongas a inventar.

Días después Andre compartió  con la madre de su amigo y ante la curiosidad de ese secreto de cocina, le preguntó:

  • Tengo la receta del asado, pero ¿por qué debo cortarle los extremos?

La respuesta no se hizo esperar

  • No lo sé. Mi madre me lo enseñó así. Todos seguimos la misma receta y queda delicioso. Lo hago tal cual lo vi haciéndolo por años.

Meses de después Andre tuvo la oportunidad de conocer a la gran abuela y cómo era de esperar, no dudo en preguntar por qué le cortaba los extremos al asado. Su natural respuesta fue: “Hijo, porque mi cacerola era pequeña y si no lo cortaba, no entraba el asado en ella”…

Después de la risa propia que genera el relato, surge la reflexión: cuántas veces no hacemos cosas por uso y costumbre sin saber su origen, sin atrevernos a preguntar, sin cuestionar, acomodándonos a ese espacio de confort, que en ocasiones puede ser tan peligroso…

Normalmente se asocian los procesos de cambio, con una situación de crisis que impulsa la necesidad de hacer las cosas de otra manera. Sin embargo, también hay casos donde todo funciona “aparentemente bien” y es solo  la curiosidad de algunos lo que genera la pregunta “¿qué pasa si lo hacemos de otra manera?”. Y esa curiosidad abre todo un abanico de posibilidades no vistas hasta ahora.O tal vez no lo habíamos querido ver por la comodidad de movernos en un lugar conocido, de seguridad y hasta de control y poder.

Lo mismo sucede cuando se propicia un cambio en nuestro entorno. Para muchas personas, la pregunta ¿por qué cambiar si estábamos tan bien?, “no te pongas a inventar”, forma parte de su primera reacción y la manera cómo la afrontemos puede facilitar o por el contrario, generar una resistencia al cambio difícil de vencer.

¿Y si llevamos esta reflexión al plano organizacional?

Para nadie es un secreto que vivimos en un entorno donde debemos enfrentarnos a la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad de condiciones y situaciones, los conocidos entornos VUCA. Los avances tecnológicos, la velocidad y acceso a la información, los retos de la rentabilidad y la coexistencia de distintos tipos de generaciones en las empresas, hacen imperiosa la necesidad de preguntarnos ¿por qué seguir haciéndolo de esta manera?.

Sin duda hay organizaciones que han dado grandes pasos en temas de cambio. Otras, sin embargo, siguen apegadas a esquemas tradicionales, sobre todo en estrategias de gestión y en la resistencia en el uso de tecnologías como aliadas.  Si analizamos por áreas organizacionales, mi experiencia como consultor y en HRbots me indica que las unidades vinculadas con los procesos clave de los negocios van a la vanguardia en la implantación de cambios, en comparación con las unidades de apoyo.  

Para la función de RRHH, por nombrar una unidad de apoyo, son muchos los retos. La realidad es que las formas de trabajo y las  características y necesidades de los trabajadores han cambiado. Ante ello vale la pena preguntarnos, ¿somos como los que cortan las puntas del asado?, ¿cuestionamos la manera cómo venimos haciendo las cosas?, ¿es la innovación, valor clave en nuestra área? O como lo plantean Robert Kegan y Lisa Laskow Lahey en su Matriz de Inmunidad al Cambio: ¿qué estamos haciendo –o evitando hacer- en lugar de afrontar el compromiso del cambio, cuáles son nuestras creencias sobre el tema?

En este entorno VUCA, donde la necesidad de información inmediata es clave, mi invitación con esta publicación es precisamente a invitarlos a reflexionar sobre la leyenda del asado y con cuál personaje nos identificamos.